Lectora subterránea




Él, enfundado en su ambo, recibe un mensaje desde un número no agendado, a lo que responde: el amor es amor no tiene medida

Yo, llena de impunidad, me quedo con el interrogante, de quién es ese amor sin medida que no agenda en su celular

Carta al futuro

Vos no lo sabés, pero todo va a estar bien.
Esto es sólo una pequeña tormenta que también pasará.
Pasará, pasará y su enseñanza dejará.
Dejará un espacio vacío, una nueva espera.
Esperar para seguir encontrando.
Encontrando para seguir aprendiendo.
Aprendiendo para finalmente conocerte.
Conocerte para amarte.
Amarte para ser amada.

La huida




Pensé que había huido de vos.
Otra vez el miedo.
Pero no.
Esta vez, me castigué a mí.
Toda compleja.

Basta.

Bastó con nombrarte para que aparecieras.

Bastó con pensarte para que me abraces.

Basta que te tema para volver a alejarme.

¿cuánto?


-¿Cuánto miden tus piernas?
- Una eternidad - contestó ella dibujando una sonrisa con sus labios.